Los pueblos indígenas y la ONU. Introducción
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Los pueblos indígenas han visto en el espacio internacional multilateral una oportunidad para poder presentar sus reclamaciones en relación con la privación de sus derechos, que no eran atendidas por los Estados en los estaban incluidos. Ya en los años 20 del pasado siglo se tiene constancia de la visita del líder indígena del pueblo Iroqués Deskaheh a Ginebra para pedir la mediación de la Sociedad de Naciones, el organismo multilateral precursor de las Naciones Unidas, en el largo conflicto que este pueblo mantenía con el gobierno de Canadá. Su petición no fue considerada.
Desde la creación de las Naciones Unidas en 1946 hubo distintos intentos de que este organismo considerase la situación de los pueblos indígenas en todo el mundo, aunque no fue hasta los años 70 cuando la Subcomisión para la Prevención de la Discriminación y la Protección de las Minorías decidió encargar un estudio especial sobre la discriminación que sufrían los pueblos indígenas (véase el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas).
A la vez que se realizaba este estudio y que los pueblos indígenas se organizaban en todo el mundo para plantear sus reivindicaciones, se celebró en Ginebra en 1997 la Conferencia de las Organizaciones No-Gubernamentales sobre la Discriminación de las Poblaciones Indígenas en las Américas. Esta Conferencia elaboró uno de los primeros documentos indígenas internacionales titulado
Proyecto de Declaración de Principios para la Defensa de las Naciones y los Pueblos Indígenas del Hemisferio Occidental. Entre las recomendaciones más importantes de esta Conferencia está el establecimiento de un grupo de trabajo dependiente de la Subcomisión sobre la Prevención y Discriminación de las Minorías de la ONU, para que considerara la situación de los pueblos indígenas. Otro resultado importante de la misma fue que se estableció una coordinación entre las organizaciones de los pueblos indígenas que se ha seguido utilizando en las reuniones internacionales. Además, algunas ONG indígenas obtuvieron el estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social, lo que permitía a sus representantes participar formalmente en los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.
Esta participación ha ido creciendo de forma imparable cuantitativa y cualitativamente. En el sistema de derechos humanos de la ONU, las organizaciones indígenas han participado en las sesiones de la Comisión de Derechos Humanos, de la Subcomisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos y en los Grupos de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas y el encargado de elaborar un proyecto de Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Pero la consideración de los derechos indígenas como algo integral, que incluye también a sus territorios y recursos, movió a las organizaciones, ya conocedoras del sistema internacional y conscientes de sus limitaciones y posibilidades, a participar en nuevos espacios de debate con los Estados que se iban abriendo en el mismo. Así sucede desde 1992, a partir de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), en los llamados acuerdos ambientales multilaterales o en la Comisión de Desarrollo Sostenible.
En los años 90 del siglo XX se comienzan a desarrollar los organismos multilaterales dedicados a las negociaciones sobre finanzas y comercio. Con el proceso de globalización económica, las instituciones de Bretton Woods (como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) cobran un enorme protagonismo en el escenario político y social. Las organizaciones indígenas, conscientes del impacto que estos procesos tienen sobre sus derechos individuales y colectivos, han tenido también una presencia activa frente a las políticas de estos organismos. Por su parte, las agencias de las Naciones Unidas se han visto obligadas, gracias a la presión de las organizaciones indígenas, a considerar de forma específica los asuntos indígenas en su trabajo. Muchas han reaccionado desarrollando políticas y programas especiales. La creación del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, un organismo asesor del Consejo Económico y Social de la ONU del más alto nivel, ha ido incrementando la presencia de los pueblos indígenas y el debate sobre sus derechos en todo el sistema multilateral.
Las organizaciones indígenas han sido también activas participantes en varias Cumbres Mundiales organizadas por la ONU, como la Cumbre Mundial contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación (Durban, 2001) o la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002).
Una mención especial merece el trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una agencia de las Naciones Unidas que ha elaborado dos Convenios específicos referidos a los derechos de los pueblos indígenas.
Los representantes de los pueblos indígenas han utilizado además, a veces de forma eficaz, los mecanismos especiales de la Comisión de Derechos Humanos para denunciar las violaciones de derechos que sufren y buscar protección. En este sentido, se han presentado muchos casos a través del procedimiento especial 1503 y se ha colaborado con los diversos relatores especiales. En 2001 la Comisión nombró un Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas.
Otro aspecto importante del sistema de derechos humanos de la ONU es la presentación de informes a los Comités encargados de velar por la aplicación de los Pactos y Convenios internacionales. Varios informes y conclusiones de los Comités (Comité sobre Derechos Civiles y Políticos; Comité sobre Derechos Sociales, Económicos y Culturales; Comité sobre la Eliminación de la Discriminación y Comité sobre los Derechos del Niño) hacen referencia a incumplimientos por parte de los Estados en relación con los pueblos indígenas.
En reconocimiento del protagonismo creciente que los pueblos indígenas han ido cobrando en el sistema internacional y, a la vez, de su difícil situación en todo el mundo, las Naciones Unidas declararon el año 1993 como Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo y el 9 de agosto como Día Mundial de los Pueblos Indígenas. A la vez, de 1994 a 2004 se celebró el Primer Decenio de las Naciones Unidas para las Poblaciones Indígenas. Un segundo Decenio, esta vez de los Pueblos Indígenas, se ha iniciado en el año 2005.
Enlaces
Folleto informativo sobre los DDHH de los pueblos indígenas
Guía de las Naciones Unidas para los pueblos indígenas